sábado 8 de septiembre de 2007

LAS HABILIDADES SOCIALES

El conjunto de comportamientos, actitudes y acciones que permiten relacionarnos adecuadamente con nuestro entorno, así como obtener un éxito comunicacional es aquello que llamamos "Habilidades Sociales". Entendidas como un todo, debemos desglosar este concepto para mostrar la importancia que se otorga a esta competencia.
Argyle extendió el término "asertividad" o "competencia social" para referirse a conductas de autoafirmación y expresión de sentimientos, considerándolos sinónimos. Sin embargo, otros autores hablan de inclusividad, perteneciendo la primera al nivel molecular y, la segunda, al nivel molar.
El ser humano, que nace, crece y se desarrolla en una sociedad determinada debe contar con una serie de instrumentos que le permitan desenvolverse adecuadamente en diferentes situaciones. El grupo cultural al cual pertenece o en el que se desenvuelve el individuo enseña a sus miembros las diferentes formas de comportamiento en las situaciones sociales, que serán variables y estarán condicionadas por factores situacionales.
Las habilidades sociales, pues, son respuestas específicas a situaciones específicas.
En primer lugar se deben tener en cuenta las variables que intervienen en cada situación: los contextos sociales en que se desenvuelve el sujeto y las personas con las que se relaciona y sus características. Un ejemplo básico es el saludo, que varía en función de las parámetros citados.
Las habilidades sociales se aprenden de varias formas, desde la infancia y con la experiencia directa lo niños aprenden aquellas conductas con las que consiguen consecuencias agradables en el ambiente que les rodea. Se sonríe obteniendo como consecuencia atención social. Por el contrario, si la conducta de saludar de un niño es ignorada, ésta se extinguirá y difícilmente formará parte de su repertorio de conductas sociales. En la medida que se desarrolla el sujeto, estas conductas se irán haciendo más complejas de manera que se instaurarán en su repertorio conductual y si son castigadas, no formarán parte de su comportamiento social.
El aprendizaje por observación moldea la conducta y desarrolla nuevas competencias para manejar situaciones, padres y hermanos suelen ser los principales modelos y objetos de observación. Además de estos modelos vivos, existen otros canales de imitación como imágenes de cine, televisión, etc.
Otro mecanismo de adquisición es el feed-back o el reforzamiento que nuestros interlocutores nos dispensan, su reacción ante nuestra conducta, que podrá ser positivo o negativo, explícito o implícito. Por ejemplo, si cada vez que un niño le pide a unos compañeros jugar al fútbol con ellos y su petición es denegada sin mediar explicación alguna, difícilmente podrá saber cómo debe cambiar o ajustar su conducta de hacer peticiones.
Las expectativas cognitivas o predicciones para afrontar con éxito una determinada situación permiten aumentar nuestra competencia social. Si son negativas obstaculizarán el proceso de adquisición y fijación de conductas, así como el desarrollo de la propia relación interpersonal.
Es un hecho que aquellas personas que saben afrontar día a día nuevas situaciones y se desnvuelven en su entorno con habilidades sociales se sienten tranquilas, seguras y felices.
Cuando existen déficits en las habilidades sociales, un sujeto no sabe emitir conductas habilidosas o tiene ansiedad ante situaciones sociales en que no sabe cómo comportarse, el sujeto no discrimina las situaciones, percibe a los demás como más hostiles de lo que realmente son, atribuye falsas creencias y estereotipos a los otros, piensa que los demás son culpables de algo o tiende a creer que se es de determinada manera independientemente de otras circunstancias. En consecuencia, se tiene la tendencia a tomar decisiones negativas debido a una baja autoestima o a la inhibición de conductas socialmente habilidosas.
Los elementos que integran el conjunto de habilidades son varios:
Componentes conductuales:
-No verbales:
-Mirada
-Sonrisa
-Gestos
-Expresión facial
-Postura corporal
-Contacto físico
-Orientación corporal
-Distancia y proximidad
-Apariencia personal
-Paralingüísticos:
-Latencia de respuestas
-La voz: volumen, timbre, claridad, tono e inflexión, velocidad, tiempo de respuesta, fluidez, acento.
-Verbales:
-El Habla
-La conversación
-Los saludos
-Aceptación de críticas justas
-Rechazo de crítica injusta
-Pedir y conceder favores
-Solicitar cambios de conducta
-Hacer preguntas
-Escuchar activamente
-pedir disculpas
-Defender nustros propios derechos
-Respetar los derechos a los demás
-Autorrevelaciones
-Tomar decisiones
-Reforzar al interlocutor
-Aceptar los refuerzos sociales
-Ponerse en lugar de otro
-Expresar emociones, opiniones y sentimientos
-Habilidades heterosociales.
Existen otros componentes cognitivos y fisiológicos que complementan a los anteriores.
Dentro del marco de las habilidades sociales cobran una gran importancia las habilidades conversacionales, saber interactuar es saber dialogar, hablar y escuchar. Es básico establecer un clima afectivo agradable con nuestro interlocutor. Es muy gratificante saber iniciar, mantener y terminar las conversaciones, solicitar cambios de conducta o reforzarlas; pedir favores, disculpas. Es conveniente, asimismo, conocer los derechos humanos básicos y respetarlos. Finalmente, las autorrevelaciones o información personal que ofrecemos voluntariamente al interlocutor dependerán de la confidencialidad, familiaridad o intencionalidad. Se trata de una participación conjunta y equitativa en la conversación en la que ambos interlocutores ajusten la balanza de lo personal. Por ejemplo, si una persona nos habla de ella y nos cuenta o "autorrevela" un problema o uná anécdota de su vida, lo normal es que nosotros aportemos una experiencia personal, similar o diferente, que compense esta información, de este modo terminamos de hilar el lazo de confianza que nos ofrece nuestro interlocutor.
Las habilidades sociales en el contexto escolar se deben fomentar en la práctica diaria, implicando a alumnos, profesores y familias. Algunos sistemas educativos europeos valoran cada vez más un aprendizaje basado en la competencia social de los alumnos. Es, por tanto, muy adecuado una sistema que contemple la enseñanza de las llamadas "habilidades sociales".

viernes 7 de septiembre de 2007

EL ORIGEN DE ALGUNAS PALABRAS

EL ORIGEN DE ALGUNAS PALABRAS…

En muchas ocasiones nos preguntamos la procedencia de algunas palabras que usamos habitualmente y que nos resultan curiosas. Existe una disciplina llamada Lexicografía que estudia el significado y los procesos de gestación, cambio y extinción de las palabras. Una de sus técnicas indaga en la procedencia de algunos términos.

¿Qué sucede cuando nos comemos un “cruasán”?, los franceses diseñaron este bollo imitando la luna de la bandera del Imperio Turco con los que se encontraban en guerra. El hecho de comerse esta luna, era un símbolo de grandeza y victoria.

Seguro que un “sándwich” nos parece algo rápido y sencillo, también a Lord Sándwich, de este diplomático y político inglés toma el nombre; jugador empedernido, mandaba a sus criados que trajeran lonjas de carne en pan, de este modo no faltaba a sus partidas que duraban más de un día.

La palabra “trabajo” proviene de “tripalium” (tres palos) un instrumento de tortura del siglo VI. Se convierte después en “trebajo”, palabra que significa “dolor, sufrimiento”. A partir del siglo XIV empieza a usarse con el significado actual.

Respecto a “siesta”, la regla de San Benito incluía la norma de guardar reposo y silencio después de la “sexta hora” (que proviene de la hora sexta latina, el mediodía). Ahí tuvo su origen la palabra “sestear” o “guardar la sexta”, que después se deformó en el popular “sestear” o “guardar la siesta”.

Sí, señoras, los hombres han llevado “bragas”, esta palabra proviene del bajo latín céltico braca, y designaba inicialmente un calzón masculino. Para las francesas del siglo pasado, usar bragas era cosa de mujeres “de vida alegre” ya que las pioneras fueron las bailarinas de Moulin Rouge, a las cuales pintaba el famoso Toulouse-Lautrec.

La palabra “pantalón” se debe a Pantaleón, un viejo personaje teatral cuya vestimenta, una tela alargada y cosida entre las piernas, le identificaba de forma característica. En honor a él, recibió este nombre.

El significado de “cementerio”, que procede del griego “kometerion” es “dormitorio”, antes del cristianismo, se conocía como “necrópolis o ciudad de los muertos”, a partir de su expansión y con la creencia en la resurrección, se cambiará por el término actual, de connotaciones positivas.


…Y DE ALGUNAS LOCUCIONES

Tirar la casa por la ventana, o derrochar, tiene su origen en 1763, cuando Carlos III instauró la lotería en España. Los agraciados tenían la costumbre de tirar por la ventana todas sus antiguas posesiones: muebles, libros, ropas, etc. Era un modo de simbolizar la nueva condición social. La pobreza dejaba paso a un período de prosperidad. En algunas ciudades todavía se tiene esta costumbre, para celebrar determinadas fechas y eventos.

Salvarse por los pelos procede del contexto marinero, los antiguos marinos y navegantes se dejaban crecer unas largas melenas ya que, en caso de caer al agua en un naufragio, podían ser mejor rescatados por sus compañeros.

Zapatero a tus zapatos se originó tras la puesta pública de un cuadro de un famoso pintor quien, deseoso de saber las opiniones de sus vecinos, expuso su obra. Un zapatero opinó que los zapatos no estaban bien pintados, y por ello el pintor los modificó. Al día siguiente, el zapatero volvió a decir que tampoco estaba bien pintado el rostro. El pintor, decidió no hacer caso e hizo marchar al zapatero para que se dedicara a sus labores. No hay que confundir opinión con autoridad.

Descubrir el pastel, tiene un curioso origen. En los Siglos de Oro (XVI-XVII) se solía comer una especie de empanada rellena de carne. Esa carne, de dudosa procedencia, era solo una pequeña parte entre un montón de masa. Descubrir dónde estaba ese relleno y qué era se fue relacionando al descubrimiento de cualquier hecho oculto.

Hay gato encerrado, decimos cuando queremos afirmar que hay una causa o razón oculta que desconocemos. Era habitual durante los siglos XVI y XVII el uso de unas bolsas para guardar el dinero, estaban hechas con piel de gato y se les llegó a llamar popularmente con tal nombre, siendo “gatos” que encerraban riquezas desconocidas.

Dárselas con queso procede de la venta ambulante de vinos en la época medieval. Cuando la cosecha no había sido buena y el vino no era de calidad, los aguadores daban un pedazo de queso bien fuerte a sus clientes para evitar que notaran el mal sabor del vino. De este modo compraban sin rechistar. En la actualidad significa engañar fácilmente.

Esto es solo un ejemplo de la riqueza y diversidad de la lengua española. Estos diez siglos de castellano guardan numerosas curiosidades, en muchos casos, incognoscibles, pero de gran interés cultural y valor patrimonial.


Raquel Sánchez Lara
Dpto. Lengua Española
Revista CROAC
IES San Fulgencio