A propósito de la canción de Enrique Bunbury, “Hay muy poca gente”, me vienen a la cabeza momentos pasados, recuerdos, sensaciones y muchos de mis sentidos se despiertan inconscientes ante tan increíble poesía. Y eso es muy positivo para un autor musical. Enrique fue ya un héroe poético que, igual que movía masas de admiradores, también, a mucha gente, desagradaba y ponía nervioso, con su atuendo Morrison y sus extravagancias. Yo reconozco que me gusta la gente extravagante, y, como Calamaro, fiel amigo, me ha parecido siempre una increíble mente, ambas dueñas de la impactante poesía.
En España (y supongo que en otros países también ocurrirá, no vivo allí) la envidia es muy mala. Las personas como este gran cantante y poeta moderno a quien le suele importar bien poco la imagen, visión, o concepto de sí mismo hacia los demás, me confirma que todo aquello que no nos gusta es porque nos amenaza. El ser humano es por naturaleza autodefensivo y sabe bien alejarse del peligro. En eso estoy totalmente de acuerdo, hay mucho aburrimiento en el mundo y muy diferentes formas de vivirlo.
Los convencionalismos son en este tema, para Bunbury, difíciles de cambiar. Cuando uno lleva toda la vida siendo de un modo, se hace tarde para el cambio y eso nos lleva a aceptar nuestro presente, disfrutar de lo que tenemos y no pensar en lo que no tenemos o lo que nos hubiera gustado haber sido (por nosotros o por influencia social). En realidad, tiene razón, hay muy poca gente. Algunos están, otros se fueron y hay que saber recordar, olvidar y obtener lo mejor de cada instante.
Me gustó mucho esta canción la primera vez que la oí: “Me gustaría…”, así se pasa la vida el ser humano, entre lo condicional y futuro. Esa es la ironía de la canción. No hay cambio sin un cambio interno en el ser humano, sin un planteamiento de la vida momentáneo y presente. La metáfora de “generación espontánea” viene al pelo y es un ejemplo más del uso literario moderno, actual, alejado de la barba y el olor a Brummel de algunos académicos.
Me gustaría que cada persona que oyera esta canción fuese un poco más feliz y menos juez y parte de este país de etiquetas, en el que ser bueno es sinónimo de tonto y la crueldad no es sino una forma de defensa aprendida. Desde mi humilde opinión, hay que dar gracias a Enrique por deleitarnos con tan grata música. Espero poder vivir pronto el directo en Valencia, con la poca gente que hay, pero sin tregua alguna.
Raquel Sánchez Lara
En España (y supongo que en otros países también ocurrirá, no vivo allí) la envidia es muy mala. Las personas como este gran cantante y poeta moderno a quien le suele importar bien poco la imagen, visión, o concepto de sí mismo hacia los demás, me confirma que todo aquello que no nos gusta es porque nos amenaza. El ser humano es por naturaleza autodefensivo y sabe bien alejarse del peligro. En eso estoy totalmente de acuerdo, hay mucho aburrimiento en el mundo y muy diferentes formas de vivirlo.
Los convencionalismos son en este tema, para Bunbury, difíciles de cambiar. Cuando uno lleva toda la vida siendo de un modo, se hace tarde para el cambio y eso nos lleva a aceptar nuestro presente, disfrutar de lo que tenemos y no pensar en lo que no tenemos o lo que nos hubiera gustado haber sido (por nosotros o por influencia social). En realidad, tiene razón, hay muy poca gente. Algunos están, otros se fueron y hay que saber recordar, olvidar y obtener lo mejor de cada instante.
Me gustó mucho esta canción la primera vez que la oí: “Me gustaría…”, así se pasa la vida el ser humano, entre lo condicional y futuro. Esa es la ironía de la canción. No hay cambio sin un cambio interno en el ser humano, sin un planteamiento de la vida momentáneo y presente. La metáfora de “generación espontánea” viene al pelo y es un ejemplo más del uso literario moderno, actual, alejado de la barba y el olor a Brummel de algunos académicos.
Me gustaría que cada persona que oyera esta canción fuese un poco más feliz y menos juez y parte de este país de etiquetas, en el que ser bueno es sinónimo de tonto y la crueldad no es sino una forma de defensa aprendida. Desde mi humilde opinión, hay que dar gracias a Enrique por deleitarnos con tan grata música. Espero poder vivir pronto el directo en Valencia, con la poca gente que hay, pero sin tregua alguna.
Raquel Sánchez Lara

4 comentarios:
Hola Raquel, a mi si que me vienen recuerdos de hace mucho tiempo cuando leo lo que pones, pero mas cuando pienso en ti,me gusta mucho tu blog y como escribes.
Me han comentado que una vieja amiga escribia en este blog... Un besazo desde elx
Hola Raquel.
Soy tu alumna María Maturano Ruiz de 3ºeso B.
Estoy pensando en abrir un "fotolog" en el cual hoy en día esta tan de moda. Ese fotolog lo llamaré antiijustisias
(lo se, esta mal escrito jaja)
No es definitibo ese nombre, pero algo parecido será.
En ese blog colgare un mesenger en el cual dejaré que la gente me mande textos con cosas que para ellos les parezca merecedoras de estar colgadas para que la gente las lea.
Lo digo por si tu querias que colgara algo me lo dijeras.
El tema de la discriminación a la mujer que colgaste esta muy bien.
Si quieres que cuelge algo, mandalo a este msn: antii_iinjustisias@hotmail.com
Espero tu respuesta.
Nos vemos en clase.
ola Rakel
soy Tomas ramirez esclapes de el curso de 3esoA. Como yo no se utilizar los ordenadores solo t digo k m voy a leer todo lo k has escrito aber si se m abre la mente y aber si asi pienso mas.(ya se k el texto k te escrito no t va a gustar la ortografia)
bueno t dejo mi msn y me agregas.ok
tomasin_el_osin@hotmail.com
besos tu alumno.
acuerdate siempre de mi.
besazosssssssssss tomas
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